Los ejecutivos que llevan a sus empresas a la quiebra no quedarán impunes. El Gobierno alemán acaba de acordar una serie de medidas que endurecen y regulan la actuación de los ejecutivos, cuando sus empresas tengan fuertes pérdidas. Por ejemplo, les harán responsables por los daños en que hayan podido incurrir cuando dirigían una compañía.
La coalición del partido Conservador de Merkel y los socialdemócratas han llegado a un acuerdo para que los ejecutivos contribuyan con hasta un año de salario para compensar los daños ocasionados por su dirección. ... Leer más
La coalición del partido Conservador de Merkel y los socialdemócratas han llegado a un acuerdo para que los ejecutivos contribuyan con hasta un año de salario para compensar los daños ocasionados por su dirección. ... Leer más
Nota personal
Esta noticia en nuestro país podría catalogarse como de ciencia ficción.
La situación en España es que un empresario o emprendedor, cuando las cosas no van bien puede perder mucho. Los trabajadores también, ya que pueden perder el único valor que tienen, su trabajo.
Pero, ¿qué ocurre con los altos directivos de cualquier empresa?
Si las cosas van bien, tienen unos sueldos desproporcionalmente altos, y sus “bonus” pueden llegar a suponer varias veces su sueldo. Y si las cosas van mal, aunque gran parte de culpa esté en su incompetencia y falta de previsión, generalmente no se ven afectados económicamente, ya que como mucho se toman decisiones corporativas tales como “congelar sueldos”.
Mi opinión es que muchos “altos directivos” no tienen el suficiente valor y coraje para asumir el “riesgo” que supone ser empresario, y crear riqueza real para el conjunto del país en forma de empleo y productividad. Tampoco suelen tener el suficiente sentido de la honestidad para “asumir responsabilidades”. Pero si tienen la suficiente “viveza” para saber desenvolverse y “trepar” dentro de una estructura empresarial, la española, fuertemente jerarquizada, piramidal, e inelástica.
Esta noticia en nuestro país podría catalogarse como de ciencia ficción.
La situación en España es que un empresario o emprendedor, cuando las cosas no van bien puede perder mucho. Los trabajadores también, ya que pueden perder el único valor que tienen, su trabajo.
Pero, ¿qué ocurre con los altos directivos de cualquier empresa?
Si las cosas van bien, tienen unos sueldos desproporcionalmente altos, y sus “bonus” pueden llegar a suponer varias veces su sueldo. Y si las cosas van mal, aunque gran parte de culpa esté en su incompetencia y falta de previsión, generalmente no se ven afectados económicamente, ya que como mucho se toman decisiones corporativas tales como “congelar sueldos”.
Mi opinión es que muchos “altos directivos” no tienen el suficiente valor y coraje para asumir el “riesgo” que supone ser empresario, y crear riqueza real para el conjunto del país en forma de empleo y productividad. Tampoco suelen tener el suficiente sentido de la honestidad para “asumir responsabilidades”. Pero si tienen la suficiente “viveza” para saber desenvolverse y “trepar” dentro de una estructura empresarial, la española, fuertemente jerarquizada, piramidal, e inelástica.