Ramón Fernández estuvo a punto de abandonar. Hasta se le pasó por la cabeza buscar trabajo en la hostelería después de pasarse siete años estudiando Arquitectura, una carrera que hasta 2006 tenía la mayor tasa de ocupación.
Pero finalmente renunció al camino fácil y decidió meterse en el lío de buscar trabajo en plena crisis. "Aunque si no viviera con mi madre, otro gallo cantaría", reconoce. Sin tener que pagar alquiler, ni facturas, ni comida, ni nada, este coruñés de 28 años licenciado en marzo de 2008 dice ver el futuro con "muchísimo optimismo".
El primer varapalo de la crisis lo recibió durante una entrevista que él define como "de jefe a esclavo". El señor al que tenía que convencer de que él era la persona que estaba buscando había recibido 200 currículos como el de Ramón. "Y claro, entonces ¿para qué hacer sentir cómodos a los entrevistados?".
Las condiciones eran claras: 600 euros al mes por ocho horas de trabajo que luego pueden convertirse en 10 o 12. "Las empresas se aprovechan de la crisis. Que te paguen poco se entiende, pero que saquen partido de la situación para explotarte, no", se queja. Aunque luego reflexiona: "Quizás la culpa de que se haya llegado a este punto sea nuestra por aceptar esas condiciones".
Ramón sigue mandando currículos y acumulando experiencia. Colabora con Arquitectos Sin Fronteras y para ganar dinero da clases particulares. El objetivo, ahorrar para presentar sus proyectos a concursos públicos... Leer más
Pero finalmente renunció al camino fácil y decidió meterse en el lío de buscar trabajo en plena crisis. "Aunque si no viviera con mi madre, otro gallo cantaría", reconoce. Sin tener que pagar alquiler, ni facturas, ni comida, ni nada, este coruñés de 28 años licenciado en marzo de 2008 dice ver el futuro con "muchísimo optimismo".
El primer varapalo de la crisis lo recibió durante una entrevista que él define como "de jefe a esclavo". El señor al que tenía que convencer de que él era la persona que estaba buscando había recibido 200 currículos como el de Ramón. "Y claro, entonces ¿para qué hacer sentir cómodos a los entrevistados?".
Las condiciones eran claras: 600 euros al mes por ocho horas de trabajo que luego pueden convertirse en 10 o 12. "Las empresas se aprovechan de la crisis. Que te paguen poco se entiende, pero que saquen partido de la situación para explotarte, no", se queja. Aunque luego reflexiona: "Quizás la culpa de que se haya llegado a este punto sea nuestra por aceptar esas condiciones".
Ramón sigue mandando currículos y acumulando experiencia. Colabora con Arquitectos Sin Fronteras y para ganar dinero da clases particulares. El objetivo, ahorrar para presentar sus proyectos a concursos públicos... Leer más
Nota personal
Este tipo de noticias son bastante preocupantes por varias razones. Primero porque puede suponer la salida del país de personas con preparación, cuya única alternativa sea la emigración como forma de evolucionar profesionalmente.
Segundo puede ayudar a que “la pirámide de población” se invierta de una forma acelerada, haciendo disminuir aun más la población joven. Recordemos la imagen de nuestra “pirámide poblacional”.
Tercero puede hacer que la proporción de personas con poca preparación aumente. Recordemos que en España sólo un 60% de los jóvenes españoles ha obtenido al menos el título de secundaria superior (Bachillerato o Formación Profesional de Grado Medio), frente a un 78% en la Unión Europea. En el ránking del año 2007, nuestro país ocupó el puesto 25 de los 27 países, sólo por encima de Malta y Portugal.( Leer noticia)
No deja de ser curioso que los inmigrantes sean quienes ayuden a mejorar nuestro porcentaje. Creo que a pesar de las calamidades y el trabajo precario que han estado desempeñando, se han esforzado más que nosotros. El siguiente grafico lo muestra.

A partir del año 2000 la curva de personas jóvenes con titulación desciende de una forma muy pronunciada. Era mejor dedicarse a la construcción que a estudiar, ya que se ganaba dinero más rápido y sin tanto esfuerzo.
¿Dónde estaban nuestros gobiernos para corregir la situación?
Estaban perdidos en falsas estadísticas y en alucinaciones económicas que les llevaban a dejar perlas como “España va bien”, o “España está en la champions league de la economía”.
Este tipo de noticias son bastante preocupantes por varias razones. Primero porque puede suponer la salida del país de personas con preparación, cuya única alternativa sea la emigración como forma de evolucionar profesionalmente.
Segundo puede ayudar a que “la pirámide de población” se invierta de una forma acelerada, haciendo disminuir aun más la población joven. Recordemos la imagen de nuestra “pirámide poblacional”.
Tercero puede hacer que la proporción de personas con poca preparación aumente. Recordemos que en España sólo un 60% de los jóvenes españoles ha obtenido al menos el título de secundaria superior (Bachillerato o Formación Profesional de Grado Medio), frente a un 78% en la Unión Europea. En el ránking del año 2007, nuestro país ocupó el puesto 25 de los 27 países, sólo por encima de Malta y Portugal.( Leer noticia)
No deja de ser curioso que los inmigrantes sean quienes ayuden a mejorar nuestro porcentaje. Creo que a pesar de las calamidades y el trabajo precario que han estado desempeñando, se han esforzado más que nosotros. El siguiente grafico lo muestra.

A partir del año 2000 la curva de personas jóvenes con titulación desciende de una forma muy pronunciada. Era mejor dedicarse a la construcción que a estudiar, ya que se ganaba dinero más rápido y sin tanto esfuerzo.
¿Dónde estaban nuestros gobiernos para corregir la situación?
Estaban perdidos en falsas estadísticas y en alucinaciones económicas que les llevaban a dejar perlas como “España va bien”, o “España está en la champions league de la economía”.