domingo, 24 de mayo de 2009

Políticas de demanda

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Cronología económica: Políticas de demanda

Nota personal



Cada vez que leo las noticias referentes a las decisiones que se están tomando para paliar los efectos de la crisis, más convencido estoy en que vamos en la línea equivocada. La razón es que pienso que la gran mayoría de decisiones van encaminadas a fomentar la demanda (fomentar la demanda de compra de casas, fomentar la demanda de compra de coches, etc.). Pero creo que el problema real no está en la demanda, y las políticas para incentivarla no van a tener grandes efectos en una sociedad, la española, tan endeudada. De nada sirve aplicar exclusivamente políticas de demanda, si no se combinan con políticas de oferta.

Las “políticas de demanda” tienen como base la fiscalidad y la subvención. Es el camino fácil, pero a la vez es muy caro y pueden llegar a “ahogar” al país en deudas.

Las “políticas de oferta” van encaminadas a aumentar la productividad, y son mucho más difíciles de implementar. Su objetivo básico es que las empresas sean capaces de producir a un menor coste, para ser competitivas en un mercado donde sobre todo prima el precio de los productos (y más en época de crisis).

Las “políticas de oferta” tienen mucho que ver con el “esfuerzo”, y no me refiero solamente a “esfuerzos físicos” como apilar ladrillos y construir hoteles/urbanizaciones turísticas, que es en lo que nos hemos especializado. Me refiero a innovar, a investigar, a mejorar la eficiencia de los procesos productivos, y en definitiva, a salir de la situación de ser el segundo país menos productivo de la Unión Europea.

Tampoco creo que haya que comenzar a investigar a lo “loco” en cosas que luego no se implementan. Hay que seguir un “plan maestro” que marque la dirección de hacia donde queremos que nuestra economía cimente su crecimiento.

Pero claro, definir planes estratégicos y trabajar siguiendo sus objetivos es mucho más complicado que aplicar políticas fiscales. Primero porque es una apuesta a medio plazo, y no estamos acostumbrados a trabajar con objetivos de medio plazo. Estamos acostumbrados al “pelotazo rápido” basado en deuda. Y segundo porque requiere “constancia e implicación”. Actitudes que no brillan muy fuerte en la cultura española.

Ahora vemos como todos los partidos políticos hablan de la importancia del “cambio de modelo económico”. Es una frase “bonita y atractiva”, sobre todo en época de elecciones. El PSOE hace discursos muy bonitos, pero implementar políticas de oferta es otra cosa. Se nos va la fuerza por la boca. El PP ha estado en el gobierno durante muchos años, y tampoco aplicó políticas orientadas a la mejora de la productividad cuando tuvo oportunidad, a si que no se qué predica ahora.